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El Éxodo - Eduardo Galeano

en 20 Mayo 2016

1811

Orillas del Río Uruguay

El éxodo

Buenos Aires pacta con el virrey y retira las tropas que sitiaban Montevideo. José Artigas se niega a cumplir el armisticio, que devuelve su tierra a los españoles, y jura que continuará la guerra aunque sea con los dientes, con las uñas.

Emigra el caudillo hacia el norte, a organizar el ejército de la independencia, y un pueblo disperso se une y nace en su huella. La hueste andariega junta gauchos montaraces, peones y labriegos, estancieros patriotas. Al norte marchan mujeres que curan heridos o empuñan la lanza y frailes que van bautizando, a lo largo de la marcha, soldados recién nacidos. Eligen la intemperie los bien abrigados y el peligro los tranquilos. Marchan al norte maestros de letras y maestros del cuchillo, doctores de palabra fácil y cavilosos matreros que deben alguna muerte. Marchan sacamuelas y manosantas, desertores de barcos y fortines, esclavos fugados. Los indios queman sus tolderías y se agregan con flechas y boleadoras.

Al norte va la larga caravana de carretas y caballos y gentes de a pie. A su paso se despuebla, queriendo patria, la tierra que se llamará Uruguay. Ella misma se va con sus hijos, se va en ellos, y atrás no queda nada. Ni siquiera ceniza, ni siquiera silencio.